El poder de la belleza y el olvido en las memorias: ‘Still Alice’.

“Hacía por lo menos un año que algunas neuronas de su cabeza, no lejos de los oídos, comenzaron a ahogarse y terminaron muriendo tan silenciosamente que no pudo oírlas. Algunos dirían que todo sucedió de una forma tan insidiosa que las propias neuronas iniciaron la cadena de acontecimientos que las condujeron a su autodestrucción. Ya se tratase de asesinato molecular o suicidio celular, antes de morir fueron incapaces de avisarle de lo que estaba ocurriendo.”   (Narrativa, Still Alice)

Por: Saaraim Frusciante

Sipnosis:

Esta historia nos narra una pequeña parte de la vida de Alice Howland. Alice es una mujer adulta, ha dedicado su vida a la lingüística, con gran éxito a ello, es una reconocida lingüista y profesora. Sin embargo, es diagnosticada con Alzheimer. Noticia que conmociona y nos demuestra como es que la enfermedad le afecta a Alice y a toda su familia.

Reseña & Crítica:

Still Alice fue dirigida por los expertos en el cine independiente Richard Glatzer y Wash Westmoreland. Lamentablemente Glatzer falleció un año después del estreno de la cinta, a causa de la enfermedad esclerosis lateral amiotrófica. Tanto Glatzer como Westmoreland, se propusieron hacer una adaptación única y real de el libro ‘Still Alice’ (2007) de Lisa Genova.

Esta cinta cuenta con las actuaciones de Julianne Moore, Kristen Stewart y Alec Baldwin.

Comenzaré por Baldwin y Stewart, para terminar con Moore (no podía ser de otra forma).

Baldwin es un reconocido actor por la forma en que le da una auténtica personalidad a cada papel que posee, esta vez no fue de una manera distinta. Baldwin interpreta a John Howland, el esposo de Alice, con naturalidad, se puede notar la comodidad de Baldwin con su interpretación, representa muy bien a un esposo mayor, amoroso y paciente, una actuación de calidad, pero de él no se espera menos, ¿cierto?

Siguiendo con Stewart, quien interpreta a Lydia Howland, la hija menor del matrimonio, la típica joven adulta apática e inestable. Con total sinceridad, esto es lo que Stewart ya está acostumbrada a interpretar, pero a pesar de ello, su actuación funciona en esta ocasión.

Y para finalizar, podremos hablar un poco de Moore, la protagonista principal de esta cinta. Es óptimo añadir que fue ganadora del Premio Oscar, como mejor actriz por esta interpretación. Y es que su actuación es simplemente desgarradora. Alice es una mujer muy inteligente, dulce y perspicaz. Pero a lo largo de toda la cinta podemos mirar como se deteriora, como su verdadera yo, decae a causa de la enfermedad, y su lucha constante por aferrarse a su memoria.

“Siento mucho tener Alzheimer. No soporto la idea de que mi enfermedad irá empeorando cada vez más, no soporto la idea de que algún día te miraré, miraré ese rostro que tanto amo, y no sabré quién eres.”

Alice Howland.

Sin duda Moore logra hacernos mirar, sólo un poco de la realidad y el dolor que viven las personas con la enfermedad y la lucha que comparten con los cercanos a su alrededor.

Toda la cinta es un torbellino de sentimientos, nos hace sentir y pensar, reflexionar acerca de todo lo que quizás tenemos a diario, justo enfrente de nuestros ojos, algo tan básico como despertar y saber nuestro nombre y quienes somos, los nombres de las personas que amamos e incluso los momentos más únicos y especiales que guardamos en nuestras memorias. Nos hace poder valorar y mirar desde otra perspectiva la realidad de la situación que miles de personas deben vivir a diario. Con un gran nudo en la garganta y algunas lágrimas corriendo.

Still Alice, más que sólo una cinta de 101 minutos, es un recordatorio constante del valor a lo que somos y poseemos. Cuestiona esto: ¿dónde reside el amor, en la cabeza o en el corazón?

Soy un sensual panquecito :3

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